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Introducción. La muerte es una realidad que con
frecuencia ocurre en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). El ambiente
de la UCI por su alta tecnología, el enfoque de los cuidados, centrado en la
curación y en medidas para salvar la vida, hacen que no sea el entorno más
natural para que se dé el proceso del final de la vida. Actualmente, un
objetivo de los profesionales que trabajan en estas Unidades es el de crear
un clima que favorezca una «buena muerte». Objetivos. Los objetivos de esta
investigación son: a) conocer las ayudas y obstáculos que perciben las
enfermeras de Cuidados Intensivos en la atención del paciente al final de la
vida y b) analizar si existe relación entre las ayudas y obstáculos
percibidos por las enfermeras y las variables sociodemográficas. Método.
Estudio descriptivo correlacional realizado en 5 hospitales terciarios de
dos Comunidades Autónomas de España. La muestra de conveniencia estuvo
formada por 151 enfermeras de Cuidados Intensivos. El cuestionario de
Beckstrand y Kirchhoff de 2005, con 6 grados de respuesta (0 = no ayuda, no
obstáculo; 5 = máxima ayuda, máximo obstáculo) se utilizó para conocer las
ayudas y los obstáculos que perciben las enfermeras en la atención del
paciente al final de la vida. Resultados. La edad media de las enfermeras
fue de 35 años (mínimo 22 - máximo 57; DE = 7,6) con una experiencia en UCI
de 9,2 años (mínimo 1-máximo 30; DE = 6,9). El ítem percibido como máxima
ayuda para proporcionar un buen cuidado al paciente al final de la vida fue
«que todos los médicos estén de acuerdo con el enfoque de los cuidados» (x
= 4,46). La mínima ayuda corresponde al ítem «tener un miembro del comité de
ética en los pases de visita diarios» (x = 2,93). El máximo obstáculo
correspondió al ítem «que el paciente tenga dolor difícil de controlar» (x
=4,38) y el mínimo, a «que la enfermera/o conozca el mal pronóstico del
paciente antes de que lo sepa la familia» (x = 1,37). Al relacionar la edad
y los años de experiencia en UCI con las variables de interés, ayudas y
obstáculos, se han encontrado algunas correlaciones estadísticamente
significativas. De igual modo, existen diferencias estadísticamente
significativas entre las enfermeras que tienen formación postgrado y las que
no la tienen con la percepción de ciertas ayudas y obstáculos. Con respecto
al número de pacientes atendidos al final de la vida se han encontrado
también diferencias estadísticamente significativas con algunas ayudas y
obstáculos. Conclusiones. Las enfermeras perciben como prioritario el
adecuado control del dolor, que entre el equipo médico haya unanimidad de
criterios en la toma de decisiones y que se favorezca, tanto al paciente
como a la familia, un entorno digno durante todo el proceso. |